Un viejo quijano

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Capitulo 4
Un viejo quijano




En aquella sala de espera un sonido hacia click cada cierto tiempo, era una caja de color verde pálido, en donde faltaba algunos rayos de luz de aquella tarde tan soleada.
En una esquina donde el sol no reinaba, se encontraba entre las penumbras una triste figura. Entre sonidos de clic que parecían golpes de unas agujas de reloj, nuestro golpeado y maltratado kevin espera su turno para juicio, con una mano escribía los últimos párrafos, lineas y palabras de los “paralelepidos felices” y con otra en la boca devoraba con impaciencia sus uñas.

“y el viejo de la barba dijo antes de morir ,si no tan verdaderas, a lo menos, de tanta invención y pasatiempo, lo logre. “ termino de escribir en su libro de tapa roja y levanto su mirada desde las penumbras hacia la ventana, para ver el paisaje de edificios y el cielo naranja. Hubiera podido admirar mas este lindo cuadro hasta que de la nada la gorda secretaria en una mas de sus sabias deducciones tapara con su esbelta y monumental figura toda la ventana. Todo para acercarse a la maquina del café y ordenar una bebida. Kevin estaba poco obstinado y no solo por aquella decisión tan sindicalista del café, si no también por las muchas veces que se incapacito o que olvido dar un recado al juez.
Mientras el reloj ya casi daba las 5, kevin se levanto y acomodo las mangas de su traje. Acomodo en su lugar la corbata roja y sacudió las pelusas de su pecho, cuando de sorpresa una gran puerta de madera se abrió y como las crónicas de muertos vivientes, camino hacia la luz que de la puerta salía. Al entrar a la gran sala de juicio segado por la luz fue incesantemente golpeado por la luces de todas las cámaras que lo atontaban aun mas. Al momento pudo encontrar la silla y un poco después la cara de la jueza.

En los televisores aparecían un hombre haciendo un resumen general del juicio que mas o menos decía, luego de no haya culpable a Kevin sobre la muerte de su madre y padrastro, el juicio ahora gira entorno al demente Padre Juan se espera que hoy el joven Kevin nos explique lo que paso aquella tarde de viernes santo.

Kevin sudaba por la nariz, los hombros y la boca, sudaba tanto que su camisa blanca estaba ya de un color amarillento. Tomo una bocanada de aire y comenzó:

“aquella tarde cuando resbale en el piso en la misma tarde cuando mi casa ardió en llamas, un poco antes de perder la conciencia vi como una sombra se movió de por detrás de las sillas, esta sombra era el padre Juan y digo que fue el por que traía su vieja y despedazada túnica.”

Kevin que ya esta congelado y aun mas nervioso, no pudo decir nada mas. Bajo de la silla del y se sentó al lado de su abogado.
Cuando ya la abogada del Padre iba a hacer su moción de ultimo momento entro un testigo de inesperado.
Las grandes puertas de madera se volvieron a abrir y a la sala entro una vieja mujer con su bastón en la mano. La cara de todos en la corte era de sorpresa, todas la caras excepto la de kevin.

Capitulo III HyundaI Polarizado

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Capitulo III
Hyunday Polarizado


Estaba en misa sentada en la misma banca que utilizaba siempre,era un lunes y la semana santa se acercaba a paso veloz. En las calles los niños corrían libres, con una gran sonrisa en su boca por ser su primer día de vacaciones. Fue en ese momento cuando comencé a notar que algo estaba sucediendo. Ese día la misa le tocaba al padre Ledezma, pero por alguna extraña razón la misa fue dirigida por el obispo Rojas.
El resto de la semana hasta el viernes transcurrió con cierta normalidad. A mi puerta tocaron niños pidiendo comida, drogadictos pidiendo comida y la cruz roja vendiendo tico Bingo, visitas de las cuales ya estaba acostumbrada a negar desde mi ventana y escondida tras la cortina. Pero en realidad esas noches ahora que medito, había algo fuera de lo común, un carro blanco pasaba muy lentamente frente a mi casa, paso todas las noches como a las 10:00. El carro eran un Hyundai polarizado así como muchos que hay en mi barrio, lo único diferente de este, era que no tenia ni una mufla estruendosa o luz de neón hacia el piso, solo lo que el auto debía de tener.
El jueves en la mañana al despertar encontré mi jardín destrozado, las flores que con tanta delicadeza había cuidado estaban cortadas en el piso, al otro lado en sus grandes paredes con alambre de navajas, Cecilia mi vecina me llamaba junto con otras amigas para informarme y advertirme sobre lo que le había pasado en mi jardín. Doña Cecilia lacayo era esposa del un oficial de policía que trabaja el turno de noche, ella me contó algo que nunca me había esperado, al parecer un loko que de paso andaba borracho anduvo corriendo por todo el barrio tirando piedras a los techos de las casa y no solo eso, el loko andaba vestido de cura y al parecer no le gustaron las flores de casa y las arranco todas.

En ese momento el abogado de la defensa se dirigió hacia ella, y pregunto lo que todos querían oír en ese momento.
Y ella respondió.

Bueno en verdad el día del incendio vi cuando el Padre Juan Ledezma salía corriendo de la casa de mi vecino Kevin. Y digo que fue el padre ledezma por que unas horas antes él había tocado mi puerta, vestía su traje que estaba rasgado y majado en los ruedos, su cara estaba lejos de parecer normal.
El hombre que salió corriendo justo antes que la casa de Kevin Saedra ardiera en llamas y matara a su mama y su padrastro, era el mismo Padre Juan que vestía aun su túnica.

En ese momento las cámaras comenzaron a grabar y los resplandores de los flash comenzaron a atacar la cara del la vecina de kevin, a la ves que el Padre Juan arrugaba su cara y torcía sus ojos. Hubieras podido moverse un poco más pero las cadenas que lo amaraban a la silla y los tantos efectivos de seguridad le sostenían a realizar cualquier acción.
Parecía que el juicio ya estaba resuelto, el Padre Juan estaba ya con un pie en la cárcel y otro afuera, pero aun faltaba lo mas importante el testimonio del mismo kevin el único sobreviviente de aquel viernes rojo.

Capitulo II La Increible sienta

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Capitulo Dos
La Increible sienta



Bueno te voy a contar “mijita” pero me pones buena atención y no me preguntes muchos detalles, mira que tu vieja abuela ya no tiene esa memoria como la tienes tu pequeña. La abuela se acomodaba en su vieja silla de madera mientas con cierta dificultad dejaba en un estante muy alto lejos de las manos de los niños un libro con la portada “Los paralepipedos felices”.

Era por ahí de los 30 y San Jose era una bella cuidad, yo tenia como 15 años y tu abuelo como 17, éramos todos unos mocos. Una mañana mientras iba para la escuela de señorita, en ese momento interrumpió la niña Preguntando abuela, abuela, ¿por que tan vieja y aun ibas a la escuela? . Mientras en su interior la niña pensaba que su abuela era un poco tonta y tal ves repitió cursos unas cuantas veces. La vieja abuela soltó una risa que limitaba entre lo gracioso y obstinada, después de esto le contesto con una vos cariñosa, no hijita es que en aquella época las mujeres no íbamos al colegio, solo íbamos a la escuela de señoritas, donde te enseñaban a cocinar y a tejer, en otras palabras te enseñaban como ser una buena ama de casa. Pero volviendo a la historia, esa mañana al llegar el tranvía, al parecer deje caer un cuaderno. La verdad yo no recuerdo bien si lo perdí o lo deje tirado pero lo que si me acuerdo es que cuando llegue a mi escuela, y entre a mi clase de planchado de ropa , me di cuenta que no lo llevaba.
Ese mismo día durante un pequeño receso entre costura y cocina, sucedió algo. Yo estaba sentada en banca frente a la calle y estaba comiendo mi emparedado de huevo duro, con una bolsa de fresco de cas que mi mama me había preparado con mucho cariño. Cuando de la nada, un grito irrumpió mi tranquilidad, he hizo caer mi fresco al suelo, al parecer era la secretaria de la escuela que gritaba por la escuela mi nombre.
Al ir a ver que pasaba recibí la noticia que alguien había encontrado mi cuaderno en la calle roja de Sanjose, al volver a ver a mi derecha divise un joven que al parecer era el que recupero mi cuaderno y entones. En ese preciso momento el timbre de la casa sonó y a como pudo, la vieja abuela se dirigió a atender el llamado, mientras tanto la pequeña niña un poco cansada de la historia de su abuela, tomo el control remoto y encendió el Televisor, paso del canal 4 al canal 7, y ese momento parecía que se estaba transmitiendo desde la corte de justicia. En el margen de la pantalla aparecía, el escritor Kevin Saedra absuelto de las muertes. Todo esto antes de que la niña cambiara de canal al no hallar interesante la noticia. La abuela por otro lado estaba batallando con el aparente cartero, que buscaba a un tal Pedro Calvo para entregarle un paquete muy importante, pero al parecer había un problema con la dirección. En el paquete decía 275 metros este de la pulpería color verde y era así, el cartero se encontraba a 275 metros de la pulpería verde, pero ahí no vivía ningún Don Pedro. Luego de discutir con el cartero, la señora en un gran contraataque a alzheimer recordó algo, antes la pulpería que era verde, era de color Amarillo Maggi y pues claro, como a unos Trescientos metros de esa había una pulpería de color verde, que había sido de unos chinos, al parecer tiempo después cerraron el negocio he instalaron un restaurante, video Club y un criadero de ratas. Ya terminado la odisea del cartero, la pequeña y corvada señora se dirigió a donde su nieta. Al entrar a la sala encontró a su querida niña sumida en una increíble siesta, que sin duda le trajo sin ninguna dificultad a su esposo a la conciencia , el mismo niño que había entregado su cuaderno parecía nuevamente estar sobre el sofá.
Al tiempo en que la niña dormía entro su hija, la mama de pequeña niña. Una señora de unos 35, entro a la casa y quitándose el sombrero dijo, no puedo creerlo absorbieron de culpa al tonto escritor , al parecer fue suficiente creíble para la jueza la historia de que cayo al suelo y perdió la conciencia. La abuela bajando el tono de vos y señalando a la pequeña que estaba dormida dijo, yo sabia que era inocente, cuando me visito por primera ves, vi en sus ojos a un gran hombre. A lo que interrumpió su hija de forma muy agresiva, Si pero si no fuera por la tonta caída de ese hombre, mi papa no hubiera muerto quemado.

Los paralepipedos felices

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Capitulo Uno


Los paralepipedos felices


Y cuando desperté ya el sol de la tarde entraba por la ventana y el olor a madera quemada era mas fuerte que nunca. Parecía que cada minuto que pasaba mas en aquella ruina de casa, penetraba aun mas el olor a mi nariz.
Eran por ahí de las 4:50 de la tarde y los pericos volaban cerca en busca de sus almendras, a la izquierda de mi mano derecha estaba la paciencia derramada en pequeñas canicas de vidrio que junto con el reflejo rojo del sol parecían pequeñas llamas del feroz incendio que habían quedado aun prendidas. Por un momento mire mis manos que estaba negras de carbon y me di cuenta que mi reloj había dejado funcionar, pero lo mas importante fue que marco las 9:10 de la mañana. La hora exacta cuando aquella tragedia comenzó.
Mi nombre es kevin y tengo treinta años de los cuales 18 vivi en aquella Choza de madera y paja. Recuerdo como Don Sinnombre había comprado un frasco de pintura roja, estilo Hugo Chavez, pasamos toda una tarde pintando el frente y la parte trasera de la casa. Recuerdo que fue tanta la pintura que sobro de un pequeño cuarto de pintura que Don Sinnombre pinto unas piedras que estaba frente a choza, se me viene a la mente cuando pedía un taxi por teléfono, “ aló, sí de Mas por menos trescientos sur, en la casa de piedras rojas”. Lindo pelado se fue a conseguir mi mama.
Siguiendo con las historia era por ahí de las 8:40 de una mañana de viernes santo, en la cocina sonaba el estorboso sonido de una olla cosiendo la carne para la noche, ya llevaba mas de 3 horas con ese incesante y estorboso sonido que penetraba las delgadas paredes de madera, cuando reconocí un sonido muy extraño en la puerta, parecía que alguien la abría. Y cuando finalmente la logro abrir me di cuenta que era algo severamente extraño, era Don sinnombre que logro abrir la puerta, al parecer no estaba borracho dado que todas la cantinas del pueblo estaban cerradas. Como siempre me di media vuelta sin hablarle y me fui a terminar de escribir mi historia de “los paralepipedos felices”. Eran ya las 9:00 de la mañana cuando salí de mi cuarto hacia el patio de la casa, tenia en mente comer unos mangos bien amarillos y así fue, con una mano arranque del palo 2 mango amarillos y grandes. Al tenerlos en la mano recordé a mi papa, que con tanto esmero había sembrado ese pequeño arbolito. Ya con los mangos listo solo faltaba un cuchillo para cortarlos, y es cuando de camino a la cocina me resbalo sobre algo y caigo al piso exactamente a las 9:10 de la mañana como dice mi pobre reloj y pierdo el conocimiento.
Interesante Don kevin dijo el detective mientras se quitaba su gorra del OIJ, pero cuénteme ahora la otra parte dijo mientras de acercaba , la parte donde por alguna razón se volvió loco y encerró a su mama con ese tal Don sinnombre y le predio fuego a la casa.

amor a la tica

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amor a la tica










"y a la mae yo la a amaba
la queria tanto como a mi roca
esa vieja hijueputa, yo la queria
pero la bara entoses fue que todo se hiso mierda
y yo comi caca"













Historiando

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…y al final lo que ella siempre había querido se cumplió, después de tomarla por la mano con cierta dulzura, en una vieja cama la violo tiernamente. Por su mente hueca y oscura lo único que pasaba era una idea cumplida ,una idea con cierto sabor a fresas rancias, que llenaba toda habitación. Aquel era un hotel de idiotas con cuartos de descabezados y penthouse repletos de zorras, que la verdad pensaban que el mundo no era más largo que su esquina.

Un tiempo después

El ajusta el broche de su cinturón y se abotona su camisa, mientras en la vieja cama aquella tonta no recupera sus ideas. Ella viaja por su océano de ignorancia en busca de su ballena rosa, en busca de todo lo que le falta y no esta allí
El prende la luz y la ve por primera vez, Mierda no seria la mejor palabra que describiría tantas Maldiciones entre unas hija de puta y otras no tan prejuiciosas. En este momento vuelvo a ver mi mano derecha y de entre mis uñas saco la mugre, todo en modo de censura de la lluvia de golpes que prosiguieron cayendo en aquel hotel.


Pasan las horas


El policía se acerca al cuerpo para tomar fotografías a las heridas, que funestamente le habían tomado la vida, y entre sus piernas una bolsa de MacDonalds a medio comer daba testimonio de lo que aquel policía sospechaba, y al encontrar las pocas bolsas de salsa de tomate abiertas, sobre la pequeña mesa junto a la cama, al fin el policía pudo deducir que aquello no era una más que legitima defensa, y que la mensa que estaba en el suelo, no había hecho más que la mayor de las ofensas. Si ,había manchado las colchas de Ketchup. Y caso cerrado…

IDeaNdo COsas

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Apenas lograba recolectar la sangre del piso con la ropa que traía puesta mientras con la otra mano me sostenía el cabello para que no cayera sobre mi cara, limpiaba y arrastraba duro las mano y poco a poco caían las gotas de sudor.
Dibujaba caritas felices y mundos de fantasía por que comía en murallas de inocencia y dormía bajo arboles de cabezas decapitadas que cantaba en ruso una historia. Recuerdo que algo frío rozo mi cuello y lentamente bajo por mi espalda, un par de manos en la cintura y un somnífero beso en la oreja me pararon la respiración pero en un momento se fue, exploto en sangre que cubrió todo el suelo en el exacto momento que los claveles blanco crecían y las aves violeta me picoteaban.
Me acerco a mi pequeño árbol de tomates y tomo ,uno bien rojo, esta tan brillante que veo la luna, apenas logro saborearlo mientras limpio el cuchillo con las hojas verdes, levanto la vista para darme cuenta que aquel cementerio donde yacían los extractos de la sociedad no era mas que una granja.
Y yo era el animal de cual extraía la felicidad y la vendían es pequeños envases tretrapak para los hombre de tierras lejanas que no conocían las bacas gordas.

aGATA

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Y al suspirar por las noches ella era toda una felina, sus movimientos previamente ensayados , las largas noches en camas ajenas la convertían en una gata negra de copas del mal agüero toda una compañera fiel durante lunas que se derretían más rápido que la miel.
Sobre los tejados resonaban los tacones rojos con carriles en las medias al tiempo que visitaba cautelosa a esos amos pasajeros, afilaba sus uñas abrazando la piel y ronroneaba sutil junto a su oído.
Pero al final de cada noche cuando el día se venia dejaba los tacones y rasgaba las mallas por que arrepentida volvía a su caja donde el verdadero amo la vería al despertar.

Por un momento

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Y de lo poco que me pregunto fue - ¿De donde sos? Por que después de eso pasamos la noche ocupados entre labios y copas, tú mirada era una mujer parlanchina que no cesaba de hablar a pesar de que no pronunciaste ninguna palabra. Mi abuela una vez me lo había advertido que la miradas matan, enganchan las almas y por noches me hacen ser el dueño de un tesoro, de un privilegio de reyes del que recuerdo a la mañana siguiente como una triste joya que no dura más que una noche.

Du Barry de la noche

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Y era ella la acompañante
De la brisa fría de la noche
Con sus tacones marcaba el paso
De las agujas más haya de las doce

Su nombre era soledad
apellido de la noche
Una edad vieja y olvidada
Como una Du Barry de las calles

Ver a la sole
Era ver su arrugas
El rojo de su pelo casi afro
Y lo negro de sus labios

Recurría a los metros
Odiaba los taxis
Subía a los buces
la sole como siempre tan sola


La bara que no se mide.

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Una vela encendida en un cuarto oscuro
El fuego baila
Las sombras se mueven
De la nada aparece una mano
apaga la candela
y se extingue el fuego.

Al final ya no estamos...
















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Luna

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Era una joven diferente a las demás, ella ella no vestía con encanto ni tampoco era fea, vestía lo que pensaba , pensaba lo que hablaba, era tranquila como una montaña cubierta de nieve en pleno invierno, su personalidad era suave y su mirada un poco arrepentida mientras creaba una atmósfera de sencillez y agonía al que la veía a los ojos.
Se podría decir que ella nació de las frías aguas que corrían por una montaña , su madre era ese río perdido por el valle y su padre, su padre era más como un cuento de hadas que se guardaba en su memoria. En cuestión su vida era un árbol con una única rama, nunca conoció hermanas y de hermanos su mente carecía de ese significado por que su madre nunca en sus pocas conversaciones le había comentado.
Aunque creció entre frías ventiscas y duros pinos su carácter era tranquilo y se le veía brincar por los pasillos con algún estilo de felicidad, en este momento asumo que cada lector supondrá o imaginara el valor de esta palabra dado que para ella la felicidad se vestía de cosas extrañas diría yo. Blanco eso era, era lo único de un gran invierno que su cabellera mostraba, por que dentro de esta espacios entre hojas blancas sobraban. Su historia era como una biblia que sobrevivió al naufragio de un barco, los agujeros y tachones la destacaban delante de su pasiva pero triste figura. En sus ojos aun se veía la imagen cuando aquel helado río dejo de fluir, ni una caja negra ni unos claveles tan solo un hoyo en la tierra , unas cuantas lágrimas de las que no llovieron ni una más y una vibrante primavera durante años.
Se que ella se paseaba toda la noche y lo poco del día cuidando aquellas criaturas mientras los demás la veía por que su imaginación era ácida tirando a casi agria , un mundo de castillos medievales , animales nocturnos y imágenes surreales.
La belleza en su vocabulario no existía , junto a miles de palabras que en su vida escucharía, dolor, temor , ausencia y amor. Por poco me atrevería a decir que en su mundo de animales de fantasía ella podía vivir en paz lejos de las copiosas bromas que todos le hacían.
Pero en cuanto a mi la motivación a narrar esta historia proviene de aquellos mágicos animales y su ácida pero resentida mirada , por decir que llene con nuevas palabras los espacios de su libro y mientras jugaba con sus criaturas por aquellos bosques en invierno pude vivir tranquilidad y su figura.

Luna

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Era una joven diferente a las demás, ella ella no vestía con encanto ni tanpoco era fea, vestía lo que pensaba , pensaba lo que hablaba, era tranquila como una montaña cubierta de nieve en pleno invierno, sus personalidad era suave y su mirada un poco arrepentida mientras creaba una atmosfera de sencillez y agonía al que la veía a los ojos.
Se podría decir que ella nació de las frías aguas que corrían por una montaña , su madre era ese río perdido por el valle y su padre, su padre era mas como un cuento de hadas que se guardaba en su memoria. En cuestión su vida era un árbol con una única rama, nunca conoció hermanas y de hermanos su mente carecía de ese significado por que su madre nunca en sus pocas conversaciones le había comentado.
Aunque creció entre frías nevadas y duros pinos su carácter era tranquilo y se le veía brincar por los pasillos con algún estilo de felicidad, en este momento asumo que cada lector supondrá o imaginara el valor de esta palabra. Blanco eso era, era lo único de un gran invierno que su cabellera mostraba, por que dentro de esta espacios entre hojas blancas sobraban. Su historia era como una biblia que sobrevivió al naufragio de un barco, los agujeros y tachones la destacaban delante de su pasiva pero triste figura. En sus ojos aun se veía la imagen cuando aquel helado río dejo de fluir, ni una caja negra ni unos claveles tan solo un hoyo en la tierra , unas cuantas lagrimas de las que no llovieron ni una más y una vibrante primavera durante años.
Se que ella se paseaba toda la noche y lo poco del día cuidando aquellas criaturas mientras los demás la veía por que su imaginación era acida tirando a casi agria , un mundo de castillos medievales , animales nocturnos y imágenes surreales.
La belleza en su vocabulario no existía , junto a miles de palabras que en su vida escucharía, dolor, temor , ausencia y amor. Por poco me atrevería a decir que en su mundo de animales de fantasía ella podía vivir en paz lejos de las copiosas bromas que todos le hacían.
Pero en cuanto a mi la motivación a narrar esta historia proviene de aquellos mágicos animales y su acida pero resentida mirada , por decir que llene con nuevas palabras los espacios de su libro y mientras jugaba con sus criaturas por aquellos bosques en invierno pude vivir tranquilidad y su figura.

Ella

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"LLENO DE HORRORES DE ORTOGRAFÍA"


Escucho los golpes de los platos con lo tenedores,las sillas que se mueven y las voces de todas la personas que comen.
Voy por la quinta bocanada de mi fina pasta al Pomodoro cuando por el destino miro al frente y la vi ala entrada.
Me petrifico no puedo hablar y olvido la pasta en medio recorrido a mi boca
Ella levantaba la cabeza como en busca de campo libre
Yo tan solo en una mesa de dos
Por un momento los sonidos de las personas los platos y las mesas no importan.
(Me ilusiono)
Y tu y yo...
Parece mirar a esta mesa
Hey por aquí por aquí...
Si mira para acá , estoy solo
Cae la pasta del tenedor en mis regazos
Me levanto de la mesa y voy rumbo a ella
No dejo de mirar su cara, que aún busca un espacio libre
Mi intención es simple, el café estaba lleno y en mi mesa sobraba un campo
Mientras me acercaba veía mejor su cara
Sus ojos..
Sus labios
(y me fui en un hueco)
Pasa por mi mente momentos felices ilusorios,
Un paso más y llego a mi destino
Otro paso que doy mientras mi mente se pierde
Vuelo por tus labios y recorro tu boca
Me acerco a ella por un costado
Poco a poco
Le voy a tocar su hombro ¡mu...
Un joven se levanta al final de salón y la llama
Y ella se va..
(decepción)
De un golpe mi mente vuelve al mundo racional
Y sigo discretamente caminado a la caja, como si esa fuera mi intención,
Pido la cuenta sin acordarme que no llevaba ni un cuarto de mi cena y un tercio de mi whisky
La veo y no me importan los cuatro platos de más que me cobran
Saco mi billetera y pago sin cuidado
Siento algo en mi mano
Bajo la mirada
(Sensación de aliento)
Es una linda cajera
(otra ves decepción)
Pero no tan linda como ella
Y caigo en el agujeró de nuevo
Recibo mi vuelto que la cajera me da mientras hace lindos gestos con los ojos
Los ignoro
Es que los de ella son mas lindos
Doy la vuelta y camino
Empujo la puerta polarizada
Salgo a la calle
faltan hora y media para volver al trabajo
Que hago
Busco un taxi, no ese va lleno
Veo el cielo
Ya cae la tarde
Es bella la tarde
(ira)
No
No están bella como ella
Y caigo aun más en el hueco
Busco en mis bolsas mi billetera
Mierda
La olvide
(Vuelvo del hoyo)
Doy la vuelta y en cinco pasos empujo la puerta sin cuidado
Siento un poco de presión al empujarla
Y la veo en el suelo
(Ilusionado)
Si es ella
Es el destino
Ahora podré hablarle
No aun mejor, invitarla a tomar algo
O comer algo
Si que bien
Abro la puerta y la veo en suelo
Le pido perdón y la ayudo levantarte
Señor tome olvido su billetera....
(Decepción)
Y caigo de las nubes al pavimento tibio de un golpe
Tomo la billetera y salgo del lugar
Paro un taxi y me voy por el ocaso

Fin

Express

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Y llamo para ordenar Express..

No ocupo que dicten el menú por que ya lo sé
Pido lo de siempre pero igual que nunca
Con lo mismo en tamaño grande y lo económico como siempre

De ves en cuando llega fría
Toda machacada y claro que lo olvido
y me siento a disfrutar
Pero otras llega un poco más que caliente
No basta mas sacarla del empaque para disfrutar
Y toda la putada es felicidad...


Aunque habese pido una pastilla para la acidez

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Por si preguntan
Yo no tengo una amante
si no una prostituta
una de un solo cliente
que me atiende
a las horas y los días
que yo quiera.
yo no tengo una amante
si no una geisha
de tiempo completo
y salario no remunerado
que cura mis heridas
mientras sanan con el tiempo.
Yo no tengo una amante
si no una amiga
cambia mis pijamas
juega por la noche
y al final duerme en mi cama.
Yo no tengo una amante
si no una mujer
una que rellena el vacío
donde otras lo dejan,
llena ese espacio en la cama
y cabe perfectamente en mis brazos.
Pero la verdad
yo no tengo una amante
ni una puta en privado
y cada noche duermo olvidado.
Pero de ves en cuando desearía
tener que llenar espacio de sobra
pero la verdad ni sobran
solo faltan amantes en la cama
y putas por las tardes.

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El tiempo es tiempo
y de ese tiempo no me sobra
Nada

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IRRUMPIDTIEMPO


I

Las agujas de un reloj corren feliz por el tiempo
Pasan las nubes , blancas y negras
Las gotas caen
El viento sopla
y aun así
La tierra sigue la vida como siempre


II

Pero extrañamente cuando se acaba la batería
Se detienen las nubes sobre el cielo
Extrañamente cuando tocas mi boca
El viejo viento no sopla
Las aves no cantan
y el mundo entero deja su tiempo
Ahora el tiempo no es de todos
Ahora solo es de dos





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(nada)

Como crear una historia

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Las líneas de luz queda flotando en el tiempo, el cielo esta negro y una brisa fría entra por la ventana de mi auto. Mientras conducía ignoraba los altos y brincaba las luces rojas, todo por que en mi cabeza una receta era la reina de mi vida.

La receta:

1- dos bolsas de maldad
2-Tres envases de apatía
3-Trece bolsitas de desinterés
4-Ocho cubitos de ignorancia concentra
5-Una botella con gotitas de estupidez
6-Un taro con buena forma para revolver y engañar
7-A si casi se me olvida el lustre que se embarraba en la cara para parecer pastel de 15 años.

Revuelva un par de gotitas ,de eso dependerá que tan rubia sale la receta, agréguele unas cuantas cucharadas de esos envases , pero no se exceda ,le advierto. Por que si lo hace pasara toda la noche intentándola comer. Seguidamente agrege esas tazas que le dan el sabor ácido al asunto sin olvidar en el instante moler esos cubitos que facilitan el trabajo, recuerde entre más agregue será más fácil la tarea de amasar, finalmente ,busque un taro con buena forma, como recomendación un poco de curvas le agregan cierto interés extra ,agite por un rato hasta que ella se haga una masa pegajosa, si le estorba que se quede pegada entre los dedos utilice unas finas cucharadas de esas trece bolsitas que compró, por que probablemente se le haya pasado la mano en las gotitas que agrego al principio. Tírela contra la pared y amase fuertemente
(en esta ultima etapa antes de comer, si le agrega levadura de cerveza los resultados son mas fáciles de conseguir y cada pedazo sabe mejor)


Y Continúo en mi auto en busca de un minisuper abierto en esta noche eterna, Busco las gotas (,)botellas y aquel buen taro, todo por que quiero un poco de diversión.